
Finalizada la tregua de ETA nos hemos dado cuenta de varias cosas, que ETA no es de fiar (aunque eso creo que ya lo dudaba poco gente) y que el Gobierno de turno tampoco. Lo que no puede ser es que nada más acabar la tregua Otegui, uno de los presuntos interlocutores, vaya a la cárcel, se detengan a decenas de colaboradores de la banda terrorista que seguramente si siguiera la tregua segurían en la calle, o que ANV posiblemente sea ilegalizada totalmente, y no parcialmente como ha ocurrido en centenares de listas municipales. Y luego dicen que el poder judicial y político están separados. Que valor.
P.D. Ponga esta foto de Otegui porque me mola.